miércoles, 20 de abril de 2016

Filosofía de toilette



Varios estudios han demostrado que el orden de los factores no altera el producto, pero el orden de los productos altera los factores.

Según las máximas filosóficas del toilette, se puede hacer los primero sin hacer lo segundo pero no se puede hacer lo segundo sin hacer lo primero.
No importa que lo intentes, si haces lo segundo, indefectiblemente terminarás haciendo también lo primero.

En determinadas circunstancias, se puede hacer lo primero y lo segundo al mismo tiempo. Incluso hay quienes tienen la habilidad de hacer otras cosas mientras hacen lo primero y/o lo segundo, por ejemplo:

  • Resolver un sudoku solo mientras se hace lo segundo a no ser que seas un genio para resolverlo en el breve tiempo que lleva lo primero
  • Leer el diario, un clásico de lo segundo, ahora desplazado por el smartphone, tablet, o el móvil que tengas.
  • Hablar por celular suponiendo que tu interlocutor no sabe donde estás y lo que estás haciendo.
    Aquí surge un problema de genero, si eres hombre y estas haciendo solamente lo primero, hay que tener mucha destreza para sostener el celular sin complicaciones, a no ser que tengas manos libre, claro
  • Tomar un café o comer un sándwich, sobre todo mientras se está haciendo lo segundo, es algo a lo que solo unos pocos se animan, como por ejemplo, médicos forenses o empleados de cementerios.
Hasta aquí hemos descripto situaciones controladas y planificadas, pero muchas veces hay circunstancias apremiantes que requieren hacer lo segundo con "urgencia desesperante", por llamarlo de algún modo.

En esos casos no se puede evitar la imagen negativa que se deja en los demás, y el aspecto repulsivo propio, por ejemplo:

  • En un escenario, frente a 10.000 personas mientras se canta el Ave Maria vestid@ de blanco
  • En el momento culminante de tu primera vez en la cama, con el chico o la chica de tus sueños (recordar pelicula Trainspotting)
  • Durante tu ceremonia de casmiento en el altar de la iglesia
  • Compitiendo en los juegos olimpicos, transmitidos a todo el mundo, particularmente haciendo la vertical... luego de esto vale la pena pensar seriamente en suicidio





domingo, 17 de abril de 2016

Star Trek y las diferentes tripulaciones

En Chart Geek han hecho una excelente infografía sobre Star Trek (aka Viaje a las Estrellas) donde han recorrido varios años de buenas series y películas.

La infografía muestra los principales puestos de las astronaves y los protagonistas en cada una de ellas.

Distintos personajes de la serie a lo largo del tiempo


Imagen cortesía | Chart Geek
Autor: Daniel Ulczyk

Los candados en los Puentes de París

Se trata de una singular costumbre que tienen en París; precisamente sobre sus puentes, cualquier pareja, tanto de novios, como de amigos también; cuelgan su candado, preferentemente grabado con sus nombres.

Lo cierran y tiran luego la llave al río. De esta manera, es una hermosa forma de declarar la unión que existe entre ellos. Y que en forma independiente a cualquier contingencia; así permanecerá esa unión. Aún luego si no están unidos.

Puente de Solferino: frente al Museo D'Orsay

Esta costumbre ha puesto en riesgo la estructura de algunos puentes, como el Pont des Arts, se calcula que la presencia de los candados añade casi 4 toneladas sobre el mismo.

Las autoridades estudian aplicar algún tipo de multas, pero se topan con la insistencia de los propios turistas y de un puñado de comerciantes callejeros, que viven del merchadising sobre esa actividad como retratos, postales de recuerdo, y por supuesto los candados y el grabado de los mismos.

viernes, 15 de abril de 2016

Disney y La Domesticación del Ocio


Parques Temáticos Disney: ¿Un camino a seguir?


Las empresas Disney son populares desde 1920, cuando Walt Disney (1901-1966) hacia sus primeras intervenciones en el mundo del celuloide con sus historias animadas. Ya desde los años 40, Disney tenía la idea de construir un parque de atracciones para que sus empleados y sus familias se divirtiesen en su tiempo libre.

Nunca quiso otra cosa que vender entretenimiento, industrializar la diversión. Los visitantes llegan a los parques con sus familias, incluso se visten todos iguales para reconocerse con remeras del mismo color y mismo personaje.

En los parques temáticos no se diferencia el día de la noche. Cuando llueve el espectáculo continua, no sin tener en cuenta la seguridad del público. Sin él no existiría esta “industria cultural” productora de insumos estándar en serie, imprescindibles donde todo el que los consume consigue igualdad.

Lo que sucede es que ese público se convierte en cautivo, y su derecho de elección  disminuye, casi desaparece. Se estandariza el consumidor: la realidad se confunde con la ficción, se le atrofia la imaginación y la espontaneidad, se le prohíbe la actividad mental.[1] Ese hombre medio que se quiere escapar de su rutinaria vida y que quiere estar a la par de sus hijos, sin responsabilidades: ser un niño nuevamente y no le importa que lo lleven de la mano. Consume todo con avidez, quiere ser optimista siempre, no importa el precio o sea, no es inocente.

Consume el vértigo seguro de las montañas rusas y visita safaris donde los animales están aburridos. El peligro y la aventura tienen entre dos y tres minutos de duración y la temperatura del ambiente resulta agradable siempre, se ayuda con todos los adelantos técnicos que están a su alcance[2]pueden ser climatizadores, aires acondicionados, lugares donde al agua sale pulverizada para dar una sensación de frescura.

A lo largo y a lo ancho de los parques hay todo tipo de entretenimientos, negocios de souvenirs, cines con películas de algún personaje en especial que nos despierten ternura o simpatía, reímos, nos divertimos: se disipa el miedo, la risa anuncia liberación[3]. El parque es un lugar donde la realidad queda excluida y todo forma parte del negocio del entretenimiento.

Todo esto no deja de ser “hegemonía cultural” como bien dice Antonio Gramsci[4] (1891-1937) incorporación en forma no violenta de ciertos conceptos, de ciertas formas de hacer y de ver, el visitante va porque quiere y absorbe todo lo que el medio le pone en su camino.

En este turismo de masas, los medios de comunicación cumplen un rol fundamental. Disney en sus comienzos ya había comprado una cadena de televisión (ABC) y en 1950 producía sus propios programas y en 1954 también  sus películas en “CinemaScope” un adelanto tecnológico de la época.

Además gestiona dieciocho parques de atracciones, treinta y nueve hoteles, ocho estudios cinematográficos, once canales de televisión por cable y uno terrestre Walt Disney Pictures, el estudio cinematográfico más importante propiedad de la empresa, continúa produciendo largometrajes de animación, a un ritmo aproximado de uno por año. Además, en mayo de 2006 The Walt Disney Company adquirió los estudios de animación Pixar. Todo un enjambre de medios de comunicación que abarcan absolutamente todo, son distribuidores de productos estéticos y lugares organizadores de consenso.[5]

 Walt Disney convirtió los dibujos animados en un producto de consumo de masas. En varias ocasiones, aceptó con total franqueza que su objetivo era llegar al mayor número posible de espectadores, por encima de cualquier consideración de tipo artístico. Muchas de sus películas son obras maestras adaptadas para el cine de dibujos animados, con el tiempo el interés por halagar los gustos del público acentuó una cierta tendencia al kitsch y al excesivo sentimentalismo.[6] Esta tendencia marcada en el último párrafo es la esencia ornamental de la cultura de masas, donde en realidad no se reconoce ninguna esencia ya que es un poco de todo y otro tanto de nada, es decir una ornamentación barroca y  plural.[7]

Todo parece natural pero no lo es, este turista  dirigido está conforme, pero no ha elegido nada, la sociedad en la que vive habitualmente lo trata igual pero le exige que sea un adulto responsable.

Se siente bien porque puede consumir (en cuotas), esta práctica cultural es sumamente importante para el individuo de clase media que plasma la cultura a través de actos metafóricos[8]por ejemplo obras de teatro adaptadas, películas inspiradas en grandes obras, los espectáculos propios de las clases medias serian el circo, la opereta y los parques temáticos.

Estos dos puntos: el consumo y la cultura adaptada son un espacio decisivo para la constitución de las clases sociales y sus diferencias en el capitalismo contemporáneo, ya que no se puede determinar una clase social por una sola variable (capital, propiedades, forma de tratar el tiempo libre).

 En ese punto se hace una diferencia entre el turismo de fantasía y el turismo de grupos que no necesariamente disfrutan de su tiempo libre buscando actos y emociones extraordinarias. Vuelvo a esta referencia para darle un marco teórico más preciso y donde puede estar una parte de la respuesta a la pregunta que nos acompaña: ¿Por qué el visitante de los parques se entrega para ser llevado, sin cuestionamientos, sin disconformidades?

Para hablar de diferencia entre clases sociales, ya no es necesario nombrar a Marx y la lucha entre esas clases, Pierre Bourdieu ha renovado la problemática teórica, agregando al materialismo histórico y las relaciones de producción, áreas estratégicas como el arte, la educación, la cultura y sobre todo el consumo que conforman otro tipo de capital, un capital simbólico, social y cultural que se adquieren perteneciendo a una clase u otra.

Dentro del capital simbólico existen una serie de inconstantes que son prácticas culturales variables (barrio donde vive, colegio de los hijos, lugar que eligen para ir de vacaciones) que pueden funcionar como principio de selección o no, pertenecer o no a determinada clase social. La diferencia se establece, no solo por los bienes que cada clase posee, sino por la forma en que los usa.[9)

 Partiendo de esta premisa, hablamos de una “estética burguesa, una estética de los sectores medios y una estética popular”. Bourdieu construye el concepto de “habitus” para desde el proceso social llegar al individuo y explica: la homología entre orden social y prácticas de los sujetos, no es de una influencia externa (mensajes políticos, publicitarios) sino porque esas acciones se insertan en el sistema de los hábitos constituidos desde la infancia, esas relaciones de sentido no consientes.

El habitus programa el consumo de los individuos, lo que se siente como necesario.”La manifestación aparentemente más libre de los sujetos, el gusto es el modo en que la vida de cada uno se adapta a las posibilidades estilísticas ofrecidas por su condición de clase”.(10)

Quizás esta sea una explicación teórica a un comportamiento de una determinada clase que entiende que está decidiendo algo que en realidad quiso toda su vida, aún antes de mencionarlo.

 Graciela Scacciaferro.





[1, 2 y 3)  Industria Cultural.  Theodor Adorno (1903-1969) Filosofo alemán.

[4] La orientación gramsciana se caracteriza por estudiar los procesos culturales en tanto están constituidos por la contraposición entre acciones hegemónicas y subalternas. Néstor García Canclini.”Gramsci con Bourdieu. Hegemonía, consumo y nuevas formas de organización popular”

 [5] G. Vattimo. El fin de la Modernidad. Muerte o Crepúsculo del arte.

[6] Disney fue uno de los pocos empresarios cinematográficos que recibieron abiertamente a la cineasta alemana Leni Riefenstahl, en su visita a Hollywood en 1938, cuando la mayor parte de la industria le cerró sus puertas. Este dato solo indica que no tenía una identidad política o religiosa clara.  Solo en los negocios.

[7] G. Vattimo. La sociedad transparente. “De la utopía a la Heterotopías”,

[8] García Canclini, La sociología de la cultura de P. Bourdieu.

[9)García Canclini, La sociología de la cultura de P. Bourdieu.

[10] García Canclini, N. La sociología de la cultura d P. Bourdieu. Pág.

¿Como sería el mundo solo con 100 personas?


Si en el mundo hubiera sólo hubiera 100 personas.

  • 50 personas serían del género masculino

  • 50 personas serían del género femenino

  • 66 personas tendrían edades entre los 15 y los 64 años

  • 26 personas tendrían menos de 14 años

  • 8 personas serían mayores de 65 años

  • 60 personas vivirían en Rusia

  • 15 personas vivirían en Africa

  • 14 personas vivirían en América

  • 33 personas profesarían el cristianismo

  • 22 personas serían musulmanes

  • 14 personas serían hindús

  • 7 personas serían budistas

  • 24 personas tendrían otra religión o se identificarían con ninguna

  • 12 personas hablarían chino

  • 5 personas hablarían español

  • 5 personas hablarían inglés

  • 62 personas hablarían otros lenguajes

  • 83 personas podrían leer esto

  • 17 personas no podrían

  • 51 personas vivirían en ciudades

  • 49 personas vivirían en el campo

  • 78 personas tendrían electricidad

  • 22 personas no la tendrían

  • 87 personas tomarían agua potable

  • 13 personas no tendrían esa oportunidad

  • 75 personas tendrían su celular

  • 30 personas usarían Internet

  • 22 personas usarían una computadora

Imagen cortesía de Daily Y
Autor: Daniel Ulczyk

sábado, 13 de junio de 2015

¿Oro u Oropel?


Si el oro es escaso, inalterable y metal precioso, el oropel es abundante, lámina  maleable y latón. Brilla el oropel pero sabido es que no todo lo que brilla es oro.

De baratijas y poco valor pero con mucho brillo está lleno el mundo urbano.
Lo sólido e inalterable, lo fuerte, auténtico y fiel escasea en nuestro entorno y relaciones: sentimientos baratos, falta de autenticidad, fragilidad, engaños y parecer lo que no se es.

Vivir de apariencias es oropel. Fingir y disimular. 
Cuánto de ello percibimos a diario y cuántas veces protagonizamos un papel, aparentamos un personaje, decimos cosas para la tribuna muy diferentes a nuestras convicciones íntimas. ¿Cuestión de aceptación? ¿Y si fuéramos auténticos qué pasaría? ¿Es más práctico disimular la realidad para evitar habladurías? ¿Salvamos las apariencias y nos salvamos?

No haremos moralina aquí, sino valga una advertencia: si lo usa, hágalo bajo su propio riesgo y con la máxima precaución, pues no vaya a ser que se corra el telón antes de tiempo.


¿Se desgasta el amor?


¿Se desgasta el amor? o quizá: ¿Desaparecen los motivos? Los motivos para estar juntos, los proyectos en común y la misma motivación. Si estos no están, el amor se desgasta hasta extinguirse.

Una pareja en crisis se salva si tiene motivos por los cuales seguir intentando.
El enamoramiento, todos lo sabemos, dura un breve lapso. Lo que queda sí es sólido, hace cimientos al amor. Pero luego hay que seguir, día a día....En la cotidianidad y en la rutina. Entonces es el momento de inventarse los motivos, mejor dicho, de construir nuevas metas comunes.

Ahora bien, no sólo las cosas compartidas mantienen unida a la pareja, sino también las cosas propias, es decir que cada uno tenga sus propios sueños, los ejecute y no los postergue ni renuncie.
Para poder dar al otro, hay que tener.

Es muy posible que si cada uno tiene una vida plena, la vida en común funcione y el contexto sea propicio para inventarse los motivos.


Selfie, selfy y otros egocentrismos.


La autofoto está de moda. La autoestima cotiza bien. De la mano de la Psicología del Sí Mismo (self en inglés), se estructura una nueva imagen del hombre (la que autoconstruye de sí mismo).
Y si acaso es así. ¿Quiénes somos cada uno? ¿Una imagen? ¿Una proyección ? ¿Somos lo que mostramos?
¿Qué lugar habitamos en nuestras proyecciones?
Varios lugares: físicos y virtuales. ¿Somos la conjunción o varios a la vez?


lunes, 11 de noviembre de 2013

Son tus pechos mas importantes que tu vida?

Virginia es mi amiga, la última vez que vi fue hace 10 años, en esa época era una chica que se preocupaba por su imagen por lucir todos los días como una “diosa”, hacia todo lo posible, y lo imposible también, para mantener su figura;  cabello arreglado con el último look, maquillaje, gimnasia y dieta de bajas calorías.

Aunque sus medidas eran perfectas, no estaba contenta con el tamaño del busto, siempre decía que iba a ahorrar para realizarse un aumento en las lolas, porque según ella, “ sin tetas no hay paraíso”.

Por esas cosas de la vida nos distanciamos, ya sabes, cuando 2 amigas se distancian siempre hay un hombre en el medio.


Pero el tiempo cura todo y cuando la encontré en aquella esquina nos abrazamos como si nada hubiera pasado.

Ella estaba totalmente cambiada, casi no la reconocí y cuando nos sentamos en aquel café, entonces me contó su drama.

Finalmente había ahorrado lo suficiente para esa deseada cirugía estética, y pasaba el tiempo mirándose al espejo para idealizar la forma en que quería sus nuevos senos, pero no le dió importancia ese bultito que fué creciendo en el pecho izquierdo.

Cuando lo consultó con el médico quien la operaría, este decidió no hacerlo hasta no saber de qué se trataba y le indicó algunos exámenes y una biopsia.

Tomó conciencia que podía ser grave y estaba aterrada. Después de esperar interminables días el resultado de todos los exámenes médicos de rigor, la biopsia indicó la presencia de un tumor maligno.

Me contó entre lágrimas que su vida se desmoronó en un instante, luego de una prolongada quimioterapia que no dio el resultado esperado, finalmente tuvieron que extirpar el pecho izquierdo.

Aunque tuvo una cirugía reparadora y se controla periódicamente, nunca pudo superar la falta de su pecho, que a pesar de verse normal, ella siente que no es igual, que ha perdido parte de su ser. Hoy pasa el tiempo mirándose al espejo como aquella vez, pero para palparse preventivamente el pecho sano, sabe que es una obsesión y está en tratamiento psicológico.

Nos despedimos y quedamos en volver a vernos mas adelante, aunque sabemos íntimamente que eso va a ocurrir, que es una expresión de deseos formal y nada mas.

Hoy estoy sola sentada aquí, esperando impaciente la opinión del doctor sobre la mamografía que me acaban de hacer... estoy aterrada, pero agradecida de haber llegado a tiempo.

Nota patrocinada por Mamotest - Diagnósticos Mamarios, luego de los 35 años, una mujer debería hacer auto-exámenes periódicos mediante palpación mamaria, y al menos una mamografía cada 2 meses.

Autor: Yomara Bastidas

viernes, 21 de junio de 2013

Como establecer relaciones entre músicos

Isoartistictree es una aplicación Web basada en datos públicos de last.fm

Sólo es necesario ingresar el nombre del músico y la aplicación establecerá relaciones—con artistas similares—tipo árbol utilizando como nodos los nombres de otros músicos.



En cualquier momento pueden agregarse nuevos nombres e incrementar así la estructura visual mostrada.

Sitio Web | isoartistictree
Vía | Feedmyapp
Autor: Daniel Ulczyk